martes, 3 de noviembre de 2009

La Página Oficial de Orión

Hoy es un día de celebración para el Blog Atlante. El creador de Orión, el distinguido señor Modesto Vázquez, ha visitado este website, y complacido con el tratamiento dado a su obra y sus personajes, ha otorgado a este blog el título de Página Oficial de Orión el Atlante!

Pueden encontrar el comunicado oficial del señor Vázquez haciendo click aquí. Al mismo tiempo, don Modesto agradece el hecho que se le continúe dando vigencia a su creación; pero somos nosotros los fans los que le damos las gracias a él por habernos dado estos fantásticos personajes y estas excitantes aventuras, que después de más de tres décadas siguen entreteniendo sanamente a sus lectores.

Adán - El Jefe Cub

Esta noche Adán ha sido testigo de cosas que jamás en su vida imaginó ver. Primero, la muerte encarnada apareció frente a él y sus amigos, acompañada de las míticas Bestias del valle; luego, vió a su dios Okima emergir de las ardientes llamas; un dios que creyó era bueno, pero no era más que un monstruo sediento de sangre humana. Mientras las Bestias se preguntan por qué Okima no ha regresado, ignorantes que su guardián ha sido destruido, Adán planea su escape junto con un par de sus hombres.

En un momento de descuido, el jefe Cub se libera de sus ataduras y se da a la huida. La Muerte llega para encontrar que los prisioneros han escapado, pero Adán lo sorprende por detrás con cuchillo en mano, y se da cuenta que la calavérica figura no es más que un disgraz. Usando a la Muerte como rehén, el jefe Cub y sus hombres parten de la aldea de las bestias en busca de Ramín y Wamuto.

La Muerte le advierte que el niño y el ciboliano son prisioneros de los Pantera, así que Adán decide que irán hasta la ciudad en los árboles para rescatarlos, y le ordena al rehén que les muestre el camino. Tiempo más tarde, el grupo llega aun claro frente a un inmenso roble; ellos no saben que se trata del árbol del mal, la Muerte los condujo a una trampa!

Las raices del árbol comienzan a brotar de la tierra y a estrangular a los hombres de Adán, mientra que el jefe Cub lucha con todas sus fuerzas para no dejarse vencer. La Muerte se protege usando unas sales especiales que trae consigo, busca refugio y observa como lentamente las raices se enredan alrededor del valiente Adán tratando de arrebatarle la vida.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Yolulo - Pantera Blanca

A diferencia de sus enemigos las Bestias, los Pantera son seres humanos; son una tribu que viste pieles de felinos para cazar presas y asustar predadores. Su líder es llamado Pantera Blanca, y es un título que se le otorga al más fuerte de la tribu; ese honor le pertenecía a Yolulo hasta esta noche cuando el niño que capturaron venció a Okima; ahora sus seguidores lo han rechazado como líder y han nombrado a Ramín el nuevo Pantera Blanca. El celoso Yolulo toma arco y flecha para asesinar al intruso, pero su tiro es desviado en el último momento por Wamuto, quien aún malherido por la mordedura de Okima, finalmente cae sin sentido al suelo.

En agradecimiento por haberlos salvado de Okima, los Pantera le prometen a Ramín que llevarán a Wamuto a la ciudad en la copa de los árboles y harán todo lo posible por salvar su vida; aunque no pueden prometer nada porque el ciboliano ha perdido mucha sangre. Lleno de envidia, Yolulo trata de convencer a los suyos que el niño no es ningún dios; pero los demás no opinan lo mismo, pues conocen muy bien la profecía:

"No pasará mucho tiempo antes de que la bestia sea derrotada. Un niño aparecerá, el monstruo perecerá, y bajo la luna llena, retorciéndose vencido todos contemplarán la horrible figura de Okima con la cara destrozada"

El astuto Yolulo insiste que Ramín y Wamuto no son dioses, y para probarlo demanda que pasen la noche en "La Caverna", un mítico lugar para los Pantera; quien logre sobrevivir una noche entera en ese lugar habrá demostrado que es más que un simple ser humano. Los otros Pantera no tienen más remedio que acceder a la exigencia de Yolulo, y llevan al herido Wamuto y al pequeño Ramín rumbo al temible paraje. Por dentro, Yolulo celebra su victoria, porque sabe que ese lugar será la tumba del intruso niño y su amigo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Eva - La Heroina

Eva accidentalmente activa un mecanismo que abre otra puerta secreta, y súbitamente el cuarto se llena con el resonar de campanas. La frecuencia del sonido es tan alta, y la vibración es tal, que incluso Zachar tira su sable para tratar de proteger sus oidos. En medio de la tortura, Eva puede ver a Orión aparecer por el pasillo llevando a Siomara en brazos. La Turania actúa rapidamente, y mueve el mecanismo nuevamente para cerrar la compuerta, y el ensordecedor ruido se desvanece con la misma rapidez que apareció.

Siomara despierta y se ve rodeada por el amnésico Orión, Eva, y Zachar. La víbora no gasta tiempo y aprovecha la situación para ordenar a su "esposo" Omar el Rajib que asesine al Gato Negro. Eva no comprende lo que sucede, pero detiene a Orión y le dice que él no es un asesino; el Atlante no la reconoce y le dice que se aparte porque necesita cumplir con la misión que el Gran Crat le encomendó. La Turania reconoce que el guerrero ha perdido la memoria y que Siomara lo está manipulando.

Eva trata de hacer a Orión entrar en razón, pero es inútil; es entonces que Siomara acusa a Eva de ser cómplice de Zachar y convence a Omar el Rajib que ella debe morir. Orión recoge el sable de Zachar del suelo y se acerca amenazadoramente a Eva para darle muerte!

Ramín ha vencido a Okima con una honda, y los Pantera no salen de su asombro. Si Okima era un dios, y el niño lo derrotó, entonces Ramín debe ser hijo de algún otro dios. Los Pantera se acercan a Pantera Blanca, y le quitan su máscara y el título de jefe, y se lo dan a al niño. Mientras algunos de los Pantera rematan a Okima, los otros celebran la llegada de Ramín, el nuevo Pantera Blanca. Yolulo, el destituido Pantera Blanca se niega a perder su título, y en un ataque de envidia, toma un arco y lanza una flecha hacia el pequeño Ramín.

sábado, 31 de octubre de 2009

Zulema - La Momia

Mi nombre era Zulema, Princesa de Barakoa e hija de Erick el Chacal. Mi padre era un rey justo y trajo prosperidad a los pueblos de estas tierras; todos vivían en paz y harmonía hasta el día que él llegó. Un náufrago proveniente de Amenti, una de las siete islas de la desaparecida Atlántida; Crato y sus hombres fueron bienvenidos con los brazos abiertos, pero en lugar de agradecer nuestra hospitalidad, mintió, engañó, y robó por dos años hasta que una madrugada partió, no sin antes cometer un abuso más...contra mi.

La vergüenza me llevó a lo alto de las montañas para ocultarme mientras el hijo que llevaba en mi vientre nacía; el resultado de la cobardía y crueldad de Crato. A pesar de ser hijo de ese monstruo, Zachar era también mi hijo, y traté de llevarlo por el buen camino, pero desde pequeño demostró ser igual a su padre. Crato me robó la dignidad, mi reino, mi padre, y la cordura de mi hijo, a quien con mi último aliento de vida le pedí que vengara todas las infamias que el Gran Crat cometió contra nosotros.

Hoy no soy más que un cadáver pudriéndose en un cuarto, momificada, y sentada en un falso trono; sin una tumba en la cual descansar porque mi hijo en su locura se niega a aceptar que he muerto... mi pobre hijo, quien hoy trae consigo a una joven que sin duda es de la tribu de los Turanios, llena de horror al ver mi cuerpo sin vida. Zachar la obliga a que se arrodille ante mi, pero ella se niega. El comienza a hablarme y a decirme que ella es su nueva favorita, como si estuviera esperando mi aprobación; pero yo no respondo.

Los dos comienzan a reñir, y la Turania empuja mi cuerpo al suelo... cuantas más indignidades tendré que sufrir? Zachar saca su sable y amenaza con matarla por este insulto; la joven trata de tomar una antorcha para defenderse, pero es en realidad un mecanismo que activa otra puerta en este cuarto secreto. El sonido ensordecedor de campanas brotan del pasillo adjunto, y un hombre vestido de rojo, con la insignia de la Atlántida aparece llevando a una rubia en sus brazos.

Ni siquiera en la muerte he podido encontrar la paz y la tranquilidad que tanto me fueron negadas en vida. Mientras continúo rondando los pasillos del palacio real, me pregunto si algún día el sufrimiento terminará, si algún día dejaré de ser un alma en pena, si algún día el descanso eterno llegará.

viernes, 30 de octubre de 2009

Galería de Portadas I

Hoy comienza una nueva sección en el blog: Galería de Portadas. Revisitaremos las carátulas de la serie completa en octetos, comenzando hoy con los ejemplares 1 al 8. Disfruten.

Mañana en Orión el Atlante: Especial de Halloween

ORION, EL ATLANTE : Ficha Técnica
(c) Copyright 1974 por Modesto Vázquez R.
DIBUJO DE PORTADAS: José Luis Gutiérrez y Rodimiro Vázquez Quiroz
DIBUJO DE INTERIORES: María Luisa Marcos Aguilar
ADAPTACIÓN: Luis Centurión (Modesto Vázquez R.)

jueves, 29 de octubre de 2009

Orión - El Atlante

Siomara ha convencido a Orión que él es en realidad Omar el Rajib, que ella es su esposa, y que ambos fueron enviados por el Gran Crat para asesinar al Gato Negro. La venenosa rubia guía a su "esposo" por los túneles secretos del palacio de Zachar cuando un grupo de mercenarios aparece en su camino. A pesar de haber perdido la memoria, el guerrero lucha admirablemente, y sus moviemientos son perfectos; sus músculos aún recuerdan como pelear. Cuando el camino se ha despejado, Orión entra accidentalmente en una cámara secreta; el lugar está lleno de gigantes campanas, y Siomara comprende que se trata de una trampa.

En su afán por escapar, Siomara activa el mecanismo que hace sonar las campanas, y un encerdecedor ruido comienza a retumbar en los oidos del guerrero y la rubia; si no salen pronto de ese lugar, sus tímpanos van a estallar o van a enloquecer. Siomara entra en un ataque de histeria, y la única forma en que Orión puede calmarla es noqueándola de un golpe, luego la toma en sus brazos y trata de buscar una salida mientras sus oidos comienzan a sangrar.

El Gato Negro entra en la recámara donde Eva se encuentra prisionera, y una vez más trata de sobrepasarse con ella, pero la Turania continúa oponiéndose. El príncipe de Barakoa se regocija ante los inútiles intentos de la joven por rechazarlo; y es entonces cuando la agarra del brazo, abre una puerta secreta y la arrastra por la fuerza hasta un cuarto oculto. Una vez allí, Eva grita en horror ante lo que ve mientras Zachar le dice:

"Adelante, no te detengas... al fin conocerás a mi madre!"


Pronto en Orión el Atlante: Especial de Halloween

miércoles, 28 de octubre de 2009

Ravana - La Princesa

Ravana yace tendida sin sentido, e ignorante de la espada que pende sobre ella. Creyendo que se trata de Mura, y convencido que ella le tiende una trampa, Uranto se encuentra a punto de asesinar a la princesa de Cratala. De repente pasos comienzan a acercarse a la recámara de la hermosa rubia, y Uranto se ve obligado a esconderse. Desde un lugar seguro, el general observa a Crato entrar al aposento junto con otros soldados y despertar a Ravana. Es entonces que Uranto comprende cuanto tiempo pasó en realidad encerrado en los calabozos; Ravana es ahora toda una mujer! No solo eso, pero de alguna manera Crato ha logrado conservar su juventud.

Ravana despierta y Crato comienza a interrogarla; ella le explica que un anciano idéntico a él la atacó, pero está convencida que se trata solamente de una visión. El Gran Crat ordena a los soldados que busquen de inmediato al usurpador, pero ni Ravana ni los soldados entienden a quién se refiere. Crato comprende lo que sucede; ninguno de estos soldados conocen o recuerdan a Uranto, y lo confirma inspeccionándoles las manos, las cuales no llevan la marca del general. Ravana comienza a pensar que su padre se está enloqueciendo, y para colmo de males, su cuerpo se ve extraño, como si estuviera sufriendo alguna clase de transformación.

El Gran Crat expulsa a los soldados de la recámara y ordena que le traigan al comandante Calixto, quien se encuentra encarcelado por alta traición, pues no tiene en quien más confiar en este momento. Uranto, al igual que Ravana deduce que Crato está desesperado, no tiene control de la situación, y está transformándose; el gemelo del Gran Crat encuentra la oportunidad perfecta para cumplir su venganza.

Ravana le pregunta a su padre si se está convirtiendo en un monstruo igual a la Cratotaura, pero Crato la evade, ella lo empuja para que le conteste, y pronto la discusión se vuelve violenta; desde su escondite, Uranto lanza la espada para matar a Crato, pero en el último instante, Ravana se atraviesa accidentalmente y es quien recibe el brutal impacto del frío metal en su espalda. Ha muerto Ravana?

martes, 27 de octubre de 2009

Okima - El Dios Jabalí

Okima es el dios y protector de las Bestias. Es un colosal monstruo con cuerpo de primate y cabeza de Jabalí. El culto de Okima se extiende hasta el bosque de los Cubs, donde muchos le veneran, pero solo como un ídolo de piedra; unicamente las bestias sabían de su real existencia, hasta esta noche cuando Adán el jefe Cub lo vió emergir de las llamas, y los Pantera quienes atrajeron su furia hasta la ciudad en los árboles.

Los Pantera amarran a Ramín y Wamuto al árbol del mal con el fin de usarlos como carnada para atraer a Okima. El guardian de las bestias pronto llega y su imponente presencia llena de terror al pequeño Ramín. Wamuto comienza a morder las correas de cuero que lo atan en un desesperado intento de aflojarlas. Okima se acerca lentamente para devorarlos, Ramín grita aterrorizado, y Wamuto sigue mordiendo las ataduras mientras que los Pantera observan atentamente.

El ciboliano logra romper las correas y le ordena a Ramín que corra. Pantera Blanca se enfurece al ver que el pequeño hombre está echando por tierra sus planes, pero se alegra al ver que en su afán de huir, Wamuto se tropieza y cae. El guardian de las bestias agarra al ciboliano y le clava sus filosos colmillos en el hombro; Wamuto lanza un terrible grito de dolor. El plan de los Pantera da resultado cuando las raices del árbol del mal brotan de la tierra y envuelven a Okima.

Okima lucha para desatarse pero las raices son más fuertes que él. Wamuto cae herido al suelo, y Ramín se devuelve a rescatarlo. Recordando las enseñanzas de Orión para vencer el miedo, el pequeño agarra una roca y arma una honda con las correas, la cual usa para arrojar el proyectil que tiene un impacto devastador en la frente de Okima. El monstruo se desploma y finalmente cae. La amenaza del dios Jabalí ha terminado!

lunes, 26 de octubre de 2009

Siomara - La Víbora

Siomara fué lanzada a una profunda fosa por el domador de gatos para alimentar a las mascotas de Zachar, y en su fallido intento de rescatarla, Orión ha caido también. Poco a poco inmensos y hambrientos felinos comienzan a popular la fosa saliendo de túneles aledaños, y en un abrir y cerrar de ojos, la que hasta hace poco fuera la favorita del Gato Negro se encuentra rodeada de brillantes ojos y estremecedores maullidos.

Siomara cachetea al extranjero para despertarlo hasta que este finalmente recobra el sentido, y ella le pide que la salve de los gatos de Zachar. Orión le dice que se tranquilice, pero los felinos se lanzan al ataque con sus filosos colmillos y punzantes garras. Tratar de lucharlos es inútil, pues son demasiados y están hambrientos; así que el atlante le dice a Siomara que se agarre de su cuello y con la mujer a sus espaldas, comienza a trepar para salir de la fosa.

Orión y Siomara contra los gatos de Zachar

Afuera, el domador trata de bloquearle la salida al par cubriendo la fosa con una pesada lámina de hierro, pero la fuerza de Orión es tal que la lámina cede aún cuando el domador se para sobre ella para darle más peso. El atlante y Siomara salen de la mortal trampa, y cuando el domador se lanza garrote en mano, ellos lo esquivan y es él quien termina en la fosa devorado por los gatos.

Siomara se rinde ante el valeroso y atractivo extranjero, quien dice no saber ni su propio nombre. La malévola rubia se da cuenta que puede aprovecharse de la situación y vengarse del Gato Negro, así que rapidamente se inventa una historia: le dice al extranjero que su nombre es Omar el Rajib, un príncipe enviado por el Gran Crat para matar a Zachar, pero que el golpe que se dió al caer a la fosa le hizo perder la memoria.

El confundido Orión - o mejor dicho, Omar el Rajib - no comprende las palabras de la rubia y le pide que explique. Siomara le dice que debe cumplir las órdenes del Gran Crat y asesinar al Gato Negro antes del anochecer, y ella como su esposa que es, le ayudará a lograrlo!