domingo, 28 de febrero de 2010

Ramín - El Fiel Compañero

Ramín trata de recordar qué le ocurrió, pero solo tiene memorias del momento en que Orión lo salvó de las arenas movedizas, y luego despertó capturado por los jinetes. En una tierra extraña, prisionero de los sacerdotes, y sin rastro alguno de Orión. El hombre llamado Tifón cree que el pequeño puede servirles de esclavo, pero el anciano Karnak piensa que el niño es muy débil. Para resolver el conflicto, los sacerdotes deciden llevar a Ramín a un lugar del templo llamado "la galería", y si logra salir vivo de allí, entonces será de valor suficiente para retenerlo como esclavo.

Tifón y Karnak abandonan a Ramín en la oscura galería, y no mucho tiempo pasa antes de que el pequeño comprenda las palabras de los sacerdotes: este siniestro lugar es habitado por docenas de leprosos. Su temor inicial era que el toque de los enfermos lo contagiara con la terrible enfermedad, pero su rostro se llena de horror al ver que los leprosos comienzan a luchar entre ellos... el vencedor lo devorará vivo!

Ramín corre hacia las puertas de la interminable galería, las golpea, patea, grita, pero nadie viene en su ayuda. Una vez la lucha entre los leprosos termine, su tiempo se acabará y también su vida. Sin saber qué hacer,el niño le pide a Atón-Ra por ayuda, y casi en respuesta a su plegaria, una suave y delicada voz le susurra "ven!... por aquí!"

viernes, 26 de febrero de 2010

Berebere - El Buitre

Berebere recobra el sentido para ver a Orión doblegado por Sakkara y su fatal beso. Al ver la fortaleza e imponente presencia del atlante, la mujer serpiente concluye que ya no necesita del buitre del desierto ni sus servicios, así que decide abandonarlo y partir con su nuevo servidor. Berebere no acepta las acciones de Sakkara y trata de impedirselo, pero ella ordena a Orión que lo destruya, y el guerrero se prepara a obedecer.
Con su voluntad dominada por Sakkara, Orión saca su espada y se dirige a Berebere; los ladrones temen que el extranjero matará facilmente a su amo, así que se lanzan a defenderlo. Haciendo uso de su agilidad, fuerza, y reflejos, Orión los derrota sin problema mientras Berebere observa atemorizado el destino que le espera.
El buitre del desierto llama a sus arqueros, les ordena que apunten, y le advierte al extranjero que si da un movimiento en falso dará el comando para que lo maten; pero bajo el control de Sakkara, el atlante ignora la advertencia y avanza. Berebere da la orden, y flechas comienzan a volar por los aires!

miércoles, 24 de febrero de 2010

Osiris - El Príncipe

Osiris sale de su escondite para evitar que Kopto sea lastimado. Ramadán ordena a sus soldados que capturen al fugitivo, pero el príncipe de Ofir no se rinde facilemte y lucha contra las tropas. Sin escrúpulo alguno, Ramadán usa su daga y amenaza con sacarle los ojos a Kopto si Osiris no se rinde, así que el prícipe no tiene más remedio que darse por vencido y dejarse capturar con la condición que la vida del cantinero sea respetada.

Los soldados escoltan a Osiris hasta el palacio de Isis, mientras Ramadán promete a Kopto que pronto volverá para terminar lo que comenzó. Una vez en el trono de la emperatriz, Osiris es acusado de matar al faraón Atenhotep, y aunque trata de convencer a todos que es inocente, no tiene palabras qué decir cuando Isis entra con su medallón en mano como prueba irrefutable del horrendo crimen.

Isis llora de tristeza y rabia mientras tacha al hombre que tanto amaba de asesino. Osiris le jura que se trata de una trampa, y le pide que recapacite, pero la evidencia es innegable e Isis da la orden que el príncipe sea llevado a una prisión mientras llega el amanecer para ser ejecutado.

lunes, 22 de febrero de 2010

Karnak & Tifón

Lejos de Saís y en medio del desierto se encuentra un lugar llamado el templo de la misericordia; una inmensa construcción que guarda terribles secretos y en la cual habitan siniestros personajes. Dos de ellos son los sacerdotes Karnak y Tifón, guardianes del Templo; ambos le sirven al rey de los Asuras, pero Tifón, el más joven, es aprendiz del anciano Karnak.

Los dos sacerdotes esperan frente a las inmensas puertas del templo mientras ven a un grupo de jinetes acercándose; son hombres del buitre del desierto, Berebere, quienes traen consigo esclavos para venderlos por unas cuantas monedas de oro al despreciable par. Karnak espera que estos nuevos prisioneros resistan más que los anteriores, pero Tifón lo duda, pues el mal que se encierra dentro del templo es inclemente.

Al llegar, los jinetes de Berebere entregan los esclavos a los sacerdotes, y una vez reciben su pago se marchan de inmediato sin perder tiempo, pues saben muy bien lo que habita en ese lugar y no quieren estar allí más de lo necesario. Karnak y Tifón inspeccionan los prisioneros cuando el anciano ve uno en particular que le llama la atención; se le acerca y le da una bofetada para concluir que es muy débil y no durará mucho tiempo, pues es solo un niño... se trata de Ramín!

sábado, 20 de febrero de 2010

Kopto - El Cantinero

Kopto es un joven que vive en Saís y que se gana la vida como cantinero en una taverna frecuentada por soldados, amos, y esclavos por igual. Kopto es también un hombre de profunda fé y leal creyente del dios Atón-Ra, y es ese buen corazón el que hoy le hace ayudar a un fugitivo a esconderse de las fuerzas que le persiguen. Ramadán entra en la taverna y ve a Kopto susurrando sobre la barra como si hablara con alguien.

Al cuestionarlo, el cantinero contesta que solo rezaba, pero el capitán sospecha que Kopto miente y comienza a inspeccionar cada rincón de la taverna. El joven le pregunta qué es lo que busca, y Ramadán le contesta sacando su daga y amenazándolo con sacarle los ojos si no confiesa donde tiene escondido a Osiris. La convicción de Kopto es tal que ni siquiera la filosa daga del Capitán doblega su voluntad, pero Osiris no va a permitir que un inocente muera para protegerlo, así que el príncipe de Ofir sale de su escondite y se revela ante Ramadán.

jueves, 18 de febrero de 2010

Atenhotep - El Difunto

Asuramaya es conducido por Siriaco a la casa de la muerte donde espera encontrar alguna clave que lo conduzca a la ubicación del tesoro. Una vez allí, el brujo comienza a inspeccionar bruscamente y sin respeto el cuerpo de Atenhotep, que aún no ha sido momificado. Mientras Asuramaya requisa las vestiduras en las que el faraón murió, Siriaco jura que acaba de ver a Atenhotep abrir sus ojos.

Incrédulo a las palabras de su amorfo acompañante, Asuramaya intenta clavarle una daga en el pecho al faraón para demostrarle que está muerto, pero para su sorpresa y la de Siriaco quien comienza a gritar aterrorizado, Atenhotep abre sus ojos y agarra al embajador asura por la garganta para ahorcarlo. Atenhotep lanza al anciano al suelo y se levanta de la losa en la que reposaba para tratar de estrangularlo de nuevo. Asuramaya comienza a sentir como su cuello está a punto de quebrarse, mientras Atenhotep jura que lo castigará.

Contrario a lo sospechado, el faraón no murió cuando Kafunga lo atacó, sino que quedó en estado catatónico hasta ahora que logró reaccionar; pero para desgracia suya, Siriaco por fin tiene el coraje suficiente para apuñalarlo por la espalda, y al liberarse, Asuramaya lo remata. Siriaco termina de revisar las vestiduras y encuentra una porción del plano que conduce a la ubicación del tesoro. Una vez el par de profanadores tienen lo que vinieron a buscar, abandonan la casa de la muerte y dejan el cuerpo del faraón Atenhotep tirado en el suelo después de haber sido asesinado por segunda vez.

martes, 16 de febrero de 2010

Siriaco - El Cobarde

Siriaco es el pintoresco cuidador de la casa de la muerte, lugar donde los muertos son embalsamados y momificados antes de emprender su viaje a la siguiente vida. Siriaco ha sido llamado a las recámaras de Asuramaya donde pacientemente espera hasta que el brujo llega. El desagradable personaje pregunta a Asuramaya para qué ha sido llamado, y este le muestra el papiro que se encontraba en el bastón de Atenhotep.

Los saltones ojos de Siriaco se hacen aún más grandes al ver el testamento de Tot-Ank-Atón. En este se lista toda la línea de descendientes del sabio atlante, los cuales pasaban de una generación a otra el plano que lleva a la ubicación del tesoro. Asuramaya no se encuentra en Saís solo para obedecer las órdenes de su misterioso amo, sino también para satisfacer su obsesión de encontrar el tesoro; pero él mismo ha sido el encargado de eliminar al último descendiente de Tot-Ank-Atón que conocía su ubicación, el faraón Atenhotep.

Asuramaya no se va a dar por vencido tan facilmente y dice a Siriaco que al caer de la noche irán a la casa de la muerte para registrar el cuerpo del faraón. El cobarde Siriaco se niega, pues a pesar de cuidar de ella durante el día, en la noche la casa de la muerte pertenece solo a las almas en pena. Aunque se se niega a creer en tales supersticiones, Asuramaya acepta ir con Siriaco al siniestro lugar antes del anochecer.

domingo, 14 de febrero de 2010

Isis - La Emperatriz

Babel grita histéricamente ante la presencia de la mortal cobra, mientras que Isis conserva la calma y la compostura. La emperatriz advierte a Babel que no haga movimientos bruscos, la toma de la mano, y lentamente la conduce fuera de la casa, pero el venenoso reptil las sigue sigilosamente. La valiente Isis continúa hablando en un bajo tono para tranquilizar a su acompañante; pero la creatura rastrera asume posición de ataque, lo que hace estallar a Babel en terror, y cuando la cobra está a punto de clavarle sus venenosos colmillos, una lanza la atraviesa.

Al ver que Isis se encontraba con Babel, Asuramaya corrió en busca de los soldados para ayudarlas, pues por el momento la emperatriz no debe sufrir daño alguno o el brujo se metería en problemas con su amo. Babel inmediatamente acusa a Asuramaya de tratar de asesinarla, y los dos comienzan a reñir. Isis detiene la confrontación y le explica a Isis que Atenhotep juró proteger al embajador asura durante su visita a Saís.

Babel insiste que el anciano es un asesino, y como prueba está el reptil que yace muerto en el suelo, ya que las cobras no son nativas de Saís sino del país asura; sin embargo Isis advierte que eso solo es evidencia circunstancial e insuficiente para acusar a un diplómata del rango de Asuramaya. La emperatriz da por terminada la discusión, pide a Asuramaya que se retire, y ordena a un par de soldados que cuiden de Babel, mientras ella va de regreso a su trono para esperar noticias de la cacería contra Osiris.

viernes, 12 de febrero de 2010

Sakkara - La Mujer Serpiente

El sable de Berebere produce una terrible herida en el rostro de Orión, quien lanza un horrible quejido de dolor; al oirlo, una hermosa pelirroja sale de una de las tiendas donde los ladrones se refugian y con su suave voz le pide al buitre del desierto que se detenga, pero es ignorada. El atlante no está dispuesto a ser lastimado de nuevo, y se suelta de los hombres que lo sujetan y golpea a Berebere poniéndolo fuera de combate.
Los otros ladrones se preparan a atacarlo, pero la pelirroja les ordena que se detengan; ellos le obedecen sin dudarlo y se refieren a ella como la mujer serpiente. Ante la mirada incrédula de la mujer, el chacra sagrado cauteriza la herida de Orión y desvanece la cicatriz, dejando su rostro como si nada le hubiese ocurrido. Fascinada por lo que acaba de ver, la pelirroja le pide a Orión que se acerque, y le da su nombre: Sakkara.
El atlante le pregunta por qué los ladrones la obedecieron con tal pleitecía, y en respuesta, Sakkara le da un apasionado beso. Un instante pasa, y Orión siente que todo comienza a dar vueltas. La mujer serpiente explica que este es el efecto que sus labios producen en aquellos que tienen la desgracia de besarlos. La mente de Orión comienza a perderse en un mar de confusión, y por más que trata de mantener el control, poco a poco va perdiendo la voluntad, hasta que finalmente cae preso de la hermosa pelirroja. Orión el atlante es ahora servidor de Sakkara, la mujer serpiente!

miércoles, 10 de febrero de 2010

Asuramaya - El Brujo

Mientras la noche comienza a caer en Saís, Asuramaya se desliza entre las sombras, y aprovechando que los soldados se concentran en la búsqueda de Osiris, se dirige de nuevo a los aposentos de Babel sujetando un extraño cesto. La mujer le fue útil para obtener el medallón que incriminaría a Osiris en la muerte del faraón, pero también es una amenaza ya que ella sabe la verdad; así que para asegurar que sus planes no se echen a perder, Babel debe morir.

Asuramaya llega a su destino, y sin ser visto coloca el cesto en el suelo y lo abre; de este sale una inmensa cobra que se arrastra hasta el cuarto donde la mujer se encuentra. Lo que el anciano ignora es que en ese preciso instante Isis visita a Babel, pues la Emperatriz se enteró del incidente que ocurrió ese mismo día con Kafunga y los soldados. Ahora que el destino de Saís está en sus manos, Isis quiere garantizar la seguridad de su gente.

El brujo espera pacientemente en la oscuridad cuando escucha los gritos de Babel. Regocijándose al creer que su plan funcionó, Asuramaya luego se alerta al descubrir que Isis se encuentra allí. Si la Emperatriz muere envenenada por la cobra, el anciano será castigado por su amo, pues parte del plan es mantener a Isis en el trono hasta que el momento para que los asuras ataquen llegue. Así es... Asuramaya no es quien manipula los macabros eventos que se desarrollan en Saís, él es solo un sirviente; el verdadero responsable se sienta en un trono lejano en el país de los asuras!